jueves, 27 de mayo de 2010

GAMIN


GAMIN


Miseria con harapos y desvelos continuos
con fríos y cartones sobre muros mojados
niño de hambres eternas, zapador del destino
de párpados abiertos y de llantos velados.

De tanto vagar calles frente a hermosas vitrinas
y hurgar desesperados con hambre los mercados
te ves niño de harapos tirado en las esquinas
jugando con el barro sin amor despreciados.

Hijo de tristes sueños de noble y prostituta
de noches en deslices o de amor fracasado
de azar, o el momento de una acción disoluta,
¿por qué sufrir las penas sin ser tu el acusado?

Niño de magras carnes pequeño diablo y ángel
tu presencia denuncia la verdad descarnada
al verte crecer dentro un dolor que se expande
un descontento eterno por poder hacer nada.

Tu presencia desnuda la incongruencia humana
es la vergüenza misma de nuestra sociedad
que se muestra ante el mundo de progresos ufana
e ignora de los niños la falta de su pan.

Adelnide 2010

viernes, 14 de mayo de 2010

SOMBRA QUE VAGA ADENTRO


SOMBRA QUE VAGA ADENTRO
Un amor que pudo ser amor.

¿Cómo era?, pregunto ¿Cómo era?
Su aroma la conservo
la vaga sombra, etérea
la dulce risa de su boca amada
silueta de recuerdos casi tangibles
risa suelta,
risa de ángel, risa, risa
sedas de oro batiéndose a la brisa
ojos que me gritaban un te quiero
un silencio adorable
la ensoñación que me arrullaba el ego,
la transgresión latente
y acechante
el gozo hiriente de frenar mi impulso
el gozo hiriente de vencer la fiera
que ataba mis demonios
lacerantes y hambrientos.
¿Cómo era?
pregunto ¿cómo era?
y me responde entonces el silencio
era un pasado que murió en la espera
quizás una ilusión… una quimera.

aDELNIDE 2010

martes, 11 de mayo de 2010

A ESOS OJOS


A ESOS OJOS


Esos ojos que miran
como mares de ensueño
cautivan en los míos
y me roban el alma.
Esa mirada tuya
desbordante de calma
arranca mil suspiros
callados de mis ansias.
Me transportan la vida
de los mejores años
y me colman de dicha
de sabores antaños.

Esos ojos amantes
que me matan de gozo
que me llenan de dichas
y me renuevan todo.

...Cuando me pierdo en ellos
mi juventud retorna
con un caudal de besos
y de caricias tiernas.

...Cuando me estás mirando
siento que con tus ojos
vas curando rezagos
de ansiedades eternas.

Adelnide 2010

sábado, 8 de mayo de 2010

Piensa en mi

Ecos de la ciudad maldita


9

Vírgenes sueltas
vírgenes preñadas
andariegas sin rumbo
desahuciadas,
vírgenes sin altar.
sobre su mundo
alguien sembró su árbol,
muchas veces,
y la simiente sucumbió
en la furia de su propio desespero.
Vírgenes inquietas
de la ciudad asolada
colapsantes
tunantes
desgreñadas
mohínas
vírgenes necias
de la devastación.
vírgenes punzantes,
víctimas del desvelo
de la enorme ciudad.

Adelnide 2010

jueves, 6 de mayo de 2010

PÍNTEME UN ROSTRO



PÍNTEME UN ROSTRO


Señor pintor, me han dicho
que usted hace retratos hablados.
Le ruego si usted puede
mi madre dibujar.

Y por favor le pido
que el rostro de mi vieja
en ese lienzo fresco
lo pueda usted plasmar
que su imagen bendita
guardar quiero en mi casa
y el día de las madres
con ella festejar.

Pero píntelo pronto
se lo ruego
y no atienda mi llanto,
que mis ojos cansados
con solo mencionarla
se vuelven a nublar.

Era su faz mestiza,
su pelo caía suelto
sobre esos lomos mansos
doblados por la edad;
y siempre en ella hallaba
un cielo alucinado
que calmaba mis ansias
lo puedo asegurar.
Al fin y al cabo amigo,
era un rostro de madre
difícil de olvidar.

De sus ojos ancianos
brotaban dulces rayos
mensajeros de paz…

Perdone usted pintor
que suspenda un momento
mi corta descripción
que mis ojos se anegan
y no puedo mirar.

Esté tranquilo amigo
-le interrumpió el artista-
no hable más de su vieja
que hay suficientes datos
para poder pintar
y el rostro de una madre
cuando el hijo la llora
no se puede ignorar.

Adelnide 2010

lunes, 19 de abril de 2010

Cosas de rutina


10

Mis zapatos huelen a bosta de perro
y cuentan muchas historias de asfalto.
En mi cerebro aún se cocinan
las teorías de Anaxímenes y Anaximandro
y concomitan los sueños de aspirante a burgués.
Ayer desayuné con mi esperanza.
La terca desazón se asomó
a la hora del almuerzo
y al promediar la tarde
pude ver el horizonte aún demasiado lejos.
Tengo sal en los labios,
mis ojos arden con las emanaciones
que se cuelan por entre las pestañas,
y en mi casa, los cartones
de las graduaciones
siguen esperando la justificación
de tantos exámenes aprobados.