lunes, 19 de abril de 2010

Cosas de rutina


10

Mis zapatos huelen a bosta de perro
y cuentan muchas historias de asfalto.
En mi cerebro aún se cocinan
las teorías de Anaxímenes y Anaximandro
y concomitan los sueños de aspirante a burgués.
Ayer desayuné con mi esperanza.
La terca desazón se asomó
a la hora del almuerzo
y al promediar la tarde
pude ver el horizonte aún demasiado lejos.
Tengo sal en los labios,
mis ojos arden con las emanaciones
que se cuelan por entre las pestañas,
y en mi casa, los cartones
de las graduaciones
siguen esperando la justificación
de tantos exámenes aprobados.

Sólo para ella


MAITÉ

Por poco yo seré, sólo un concepto
Idea de un amor envejecido
Memoria sin pasión, tal vez olvido
Y un trasegar por el jardín desierto.

Seré como una nube pasajera
Canto de alondra en el inmenso mundo
La idea de un viajero vagabundo
O un leve trazo de sutil quimera.

Pero sé que en el fondo de mis ansias
conservaré la dicha de tenerte
La certeza de amarte y ser amado

Las huellas de tu amor y tus fragancias
Serán las prendas de mi buena suerte
y el sabor de los besos que me has dado.

sábado, 10 de abril de 2010

Dos amores



AUN TU AROMA

Esa música
que ronda mis recuerdos
con fantasmas de dicha.
El tiempo envejecido que regresa
cargado de nostalgias,
con tu figura austera,
con tu presencia alada.
Esa voz que aún cabalga
por mis sienes,
el eco de tu voz, madre
que aún sublimiza
las cavidades de mis ansias.

¿Sabes madre?
aún siento el aroma
de tu sazón
que invade todos los rincones,
la cascada de tu voz
que llega como una bendición,
como el abrazo de Dios,
como aleteo de mariposas
en plena primavera.

Esa música madre
que muele el viejo torna mesa,
instala en cada uno de mis poros
la indescriptible dicha
de haber vivido
a tu lado.

MADRE ABUELA


Ya lentamente va caminando sin detenerse,
ya no es la misma que antes corriera por la campiña
ahora sus piernas no le responden para moverse
no salta y canta de igual manera cuando era niña.

Ayer fue rosa que presurosa belleza daba
ayer su paso iba inquietando los corazones
doquiera fuera un alma joven todo inundaba
ella era el neuma que revolaba por los rincones.

La niña hermosa que derramaba dulzura y gracia
la dulce niña que fuera envidia de sus hermanas
la niña aquella que un día tuviera juegos de infancia

la que doquiera siempre regara suave fragancia
ya no es la misma ya sus mejillas no son lozanas
más siempre irradia entre los suyos dulzura y gracia.

jueves, 8 de abril de 2010

Otros dos


TODO Y NADA

Eres mi silencio eres mi amargura

Eres mi tristeza y mi desventura

Eres mi secreto eres mi dulzura

Eres mi alegría mi buena ventura.

Eres todo y nada lo que yo más quiero

Te tengo en mis ansias me faltas por dentro.

Eres mi esperanza

Mi paz mi tormento

Mi cielo mi gloria

Mi dulce lamento

Eres todo y nada

Lo que soy y siento

Te encuentro en el aire

Te encuentro en el viento

Y el cielo es testigo

De mi gran tormento.

Cuando estoy contigo no se lo que pienso

Pierdo mis ideas y vivo el momento

En tus besos hallo mi cielo y mi aliento

Mi dicha mi todo, muere mi tormento

Eres mi esperanza, lo que yo más quiero

Cuando estoy contigo no se lo que pienso.


SED DE NAUFRAGO

Regálame cobijo

con tus brazos de sándalo

acógeme en la tarde

de tu cuerpo cimbreante

envuélveme por siempre

con tus pechos de diosa

ninfa cálida y dulce,

cariñosa y amante

Arranca con tus labios

los dardos que me hieren

y siembra en mis heridas

tus sabores de cielo

cura la eterna sed

de náufrago que tengo

y envuélveme en la seda

de tus besos de fuego.

Quiero que siempre seas

bella samaritana

como un lampo de aurora

en mi noche de piedra

deja aferrarme al fruto

que me salva y me sana

y quedarme en tus brazos

mientras dure la niebla.


miércoles, 16 de diciembre de 2009

El hombre: un manojo de insatisfacciones


DESEO


Diera mi vida por beberte
por recorrer todos los poros tuyos
por enterrar mi dicha entre tus muelles
idílicos y agrestes.

Fabricara cabriolas majestuosas
con ímpetus de lince
y cual sedoso gato de peluche
cimentara por siempre dulces sueños
en tus frondas erectas.

Tornara yo a mi infancia presuroso
para beber tus mieles
y eternizar quisiera en mi memoria
la dicha de tenerte.


EN TI

Caben mis sueños en tus labios
que por instantes podrían abarcar
el límite de mis esperanzas.

Caben tus dedos en mi mano
que se abre como placenta tierna
para guardar tu palpo frágil
de pétalo recién nacido.

Cabe tu pecho en mi regazo
que podría ensancharse
como un universo
para cubrirte toda.

Cabe mi adusta piel
en el simple roce de la tuya
mientras me miras
con tus ojos de cielo.