martes, 28 de febrero de 2017



La imagen puede contener: exterior

SOMBRA MÍA.
(En mi visita a Jericó Ant. 2014)

Incógnita y oscura, impenetrable, etérea.
Tu huella marca el paso de una pasión inane
que el tiempo roe,
mientras besas las huellas
hechas en sal y sangre.
Por aquí trajinaron muchas veces
en matrimonio hostil, concomitante
la esperanza callada de brazo con la angustia,
hombres que ya no son
mujeres,
niños,
tiernas adolescentes que creyeron
ser la belleza eterna.
Por aquí trajinaron
como teas ardientes
la ilusión y la vida,
en tanto que ahora son
historia y pasto,
erial de la esperanza.
Hoy posas para mí
como una huella
tan vaga y tan banal,
igual que el tiempo,
igual
...que mi esperanza.
agh.

lunes, 30 de enero de 2017

Para mis amigos y seguidores de este blog, con aprecio, este tema de mi autoría y grabado con imágenes del Internet.  Está incluido en mi primer álbum de canciones titulado MAITE. Espero que les guste.

lunes, 26 de septiembre de 2016

martes, 14 de junio de 2016

NO ERA SUEÑO
A Maité
Soñé contigo esta noche
Y en mis sueños te besaba
Tus labios frutos de carne
De fuego y de amor rezaban
Que un rezo tímido y tierno
Encadenado en mí estaba
Cuando mi boca en tu boca
De amor y celo estallaba.
Por tus mullidas laderas
La dicha se me escapaba
Y en cada tramo tejía
Bordados de dulce manto
Mientras tus ojos brillaban
Y en la noche esplandecían
Tus retozos florecientes
Como un delicioso encanto.
Soñé contigo dichoso
Más al sentir que soñaba
El miedo de abrir los ojos
Poco a poco me agitaba
Pero al despertar, oh dicha,
Descubrí que no soñaba
Que a tu lado ardía mi alma
Y entre tus brazos besaba
Tu cuerpo de diosa entero
que en amores me ofrendabas.
Agh.
Imagen del internet

sábado, 11 de junio de 2016

Ahora que empiezo a estudiar con mayor interés el nacimiento del Simbolism y de paso a  sus promotores, tengo la oportunidad de analizar a fondo un ensayo de Hugo Friedrich titulado LA ESTRUCTURA DE LA LÍRICA MODERNA de la editorial Seix barral. Hallo en su contenido a los principales promotores de ese importante movimiento y me deleito con los apuntes sobre Baudelaire y los demás, denominados poetas malditos.
Y a propósito de Baudelaire, con su "Rêve Parisien", se me ocurre escribir un pequeño poema que quiero poner a consideración de todos ustedes, aunque anticipo que no tengo intención de emular la grandeza del maestro.

Otra manera de ver a la ciudad.
"De ce terrible paysage,
Tel que jamais mortel n'en vit,
Ce matin encore l'image,
Vague et lointaine, me ravit."
(Rêve parisien)

CIUDAD ARTERA
Siento de la urbe el duelo
De miles de habitantes
Que van blandiendo a diario
Por las calles su afán
Mientras su paso sigue
Febril itinerario
De muchos que antes fueron
Pero que ya no están.
Ciudades como pulpos
Que atrapan al viajero
Caminante impreciso
Que vaga sin destino
A diario engullen sordas
El dolor prisionero
De hambrientos presurosos
Que extraviaron su sino.
Muchos miran absortos
Las viejas calles mudas
Que ya en las madrugadas
Disimulan su afán
Más ignoran que dentro
Las hordas furibundas
Traman la bronca y dolo
Insignia de su mal.
Siento de la urbe el celo
Riguroso y falaz
Agazapada espera
Del ingenuo su andar
La calle es una trampa
De la ciudad artera
Que devora la angustia
De los que ingenuos van.

La foto que aparece es tomada de una de las tantas que hay en el Internet.
Adelnide.

viernes, 30 de octubre de 2015

EVOCACIÓN.
Era entonces tan niño
que hasta el amor vagaba en nebulosas
y el grito existencial ni siquiera
había tocado mi alma
Apenas el asombro y la dicha
cabalgaban mi cuerpo
mientras mis ojos bebían desbocados
la inmensa policromía verde-azul
y la majestuosidad de los cultivos.

Todo era eterno...
hasta el tiempo...
todo.
Era entonces tan niño
que ni siguiera
había notado tanta hermosura
en la miel infinita de tus ojos
que me asediaban
cada vez que cruzaba el umbral
de la escuela.
Luego llegó el amor
y la añoranza
y los deseos
de volverte a ver...
agh.
Foto del internet.

sábado, 17 de octubre de 2015



 

LA ÚLTIMA JUGADA.
Cuento.

Aún no dejo de reír al pensar que  todo lo tramado por ellos se fue al traste con mi última jugada.
 Desde muy pequeño había sido un hombre de suerte y ahora no podía ser la excepción. Todas las cosas que habían hecho para hacerme caer, parecía que finalmente les diera resultado y yo no podía comprender qué era lo que realmente pasaba dentro de mí, cuando tantas veces les había ganado la partida, desde el momento en que mi padre había desaparecido fatalmente de nuestras vidas.
Todo se agudizó, cuando mi madre se separó definitivamente del viejo, llevándome consigo.  Al fin y al cabo yo era su único hijo de sangre, mientras que los otros tres pertenecían a otra mamá que, después de traicionar a su esposo, los había abandonado siendo ellos muy pequeños.  Fue entonces cuando mi madre, que era su empleada doméstica, los tomó bajo su cuidado y prácticamente los levantó. Ellos crecieron con la obsesión de ser los únicos herederos, mientras miraban con soberbia a mi madre quien se había dedicado por completo a su crianza. Jamás la habían aceptado como su nueva mamá, a pesar de que ella estuviese pendiente, tanto de ellos como del hombre que la había elegido como su nueva compañera.
Pero creció más su soberbia cuando se dieron cuenta que esta mujer que ahora figuraba como su madre de crianza, había  quedado embarazada y que muy pronto nacería yo. Ellos no podían aceptarme como su medio hermano y menos  que la mujer a quien habían creído tener como propiedad absoluta, ahora me brindara todo su amor de madre. No obstante aquello, nada podían hacer en contra mía, porque mi padre, que también era de ellos, me había tomado tanto cariño que me defendía permanentemente de sus ataques, acrecentando  así  su odio visceral.
Las cosas posiblemente no hubieran sucedido, si mi madre no se hubiese separado finalmente de ellos y de  su padre cansada de tanta persecución; y no se hubieran agravado, de no ser por  el terrible accidente en el que nuestro padre perdió la vida, dejándonos  definitivamente sumidos en la orfandad. Nadie sospechaba  que pocos días antes del fatal acontecimiento, el viejo había firmado un testamento, en el que nos legaba parte de su herencia, como si presintiera su inminente desaparición.
Con el paso de los años el odio de mis hermanos aumentó al igual que sus deseos de verme destruido; hasta que un día, después de treinta y cinco años lograron tenderme la trampa definitiva. Me acusaron de ser enlace de la guerrilla y  en especial de haber participado  en el atentado de “El Cedral”.  Así, que un día llegó la policía hasta mi taller metalmecánico y me llevaron preso.  Las autoridades no aceptaron ninguna de las pruebas  de inocencia que yo aporté  y finalmente me condenaron a 60 años de cárcel, pena que equivalía prácticamente a una cadena perpetua. Todos ellos estaban felices y llegaron a decirme que de vez en cuando pasarían por la prisión para mofarse de mi desgracia y restregarme su triunfo definitivo.
Así que, llegó el día en que me encerraron en una celda, en presencia de ellos. La tarde caía lentamente y mi cuarto se fue llenando de frío. No sé qué pasó durante la noche, pero algo raro sucedió.  Ellos ya se habían preparado para visitarme año tras año y burlarse de mi infortunio, y así, durante el tiempo que les viniese en gana, sin saber que mi destino era otro muy diferente. El hecho es que desde muy temprano del día siguiente hubo una enorme conmoción en el penal, mientras que yo desfilaba ya libre por la puerta principal, acompañado de varios guardianes, mientras desde lo alto me burlaba de ellos.
Les había ganado la partida.
Muy pronto los diarios registraron la noticia: “Víctima de un fulminante ataque al corazón, murió el preso de la celda 14, sin pagar tan siquiera un día de cárcel”.
Ahora, desde lo más alto de las nubes puedo verlos asomarse al penal, en medio de su enorme frustración, mientras que yo empiezo a disfrutar de mi absoluta libertad.

Septiembre  2015